El otro día me trajeron al trabajo una lata de pastas.
Hay personas que, aunque no estén en su mejor momento (si se acercan por la oficina normalmente no tienen trabajo y algunas tienen bastante difícil encontrarlo), siempre se muestran agradecidos y tienen detalles tan bonitos como éste.
Así que mi manera de agradecer este detalle ha sido transformar la lata de galletas en una cajita para las cremas de Eki.
Para pintarla he utilizado Chalk Paint, y he combinado una cinta amarilla con la de flores verde para que resalte más.
Gracias José Mari por esa lata de galletas que es algo más!!



